Entendemos nuestra área de ginecología como un dispositivo para la información, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades ginecológicas. Queremos transmitir a nuestras pacientes una cultura de salud, de forma que se puedan utilizar nuestras consultas para aclarar dudas y recibir orientaciones que fomenten el bienestar ginecológico.
La mujer a través de las revisiones ginecológicas periódicas cuida de su salud y puede incluir estas revisiones en el capítulo de sus cuidados personales, intentando evitar el temor a la enfermedad o considerarse potencialmente enferma por el hecho de hacerse pruebas de diagnóstico precoz de múltiples enfermedades.
En términos generales, en estas consultas, de cada diez pacientes atendidas, a siete de ellas no se les diagnosticará ningún problema, en dos pacientes se hallarán problemas sin importancia, y sólo en una de cada diez se diagnosticará alguna patología o se hará necesaria una actuación en el sentido de prevenir alguna enfermedad ginecológica.
Pero además las consultas ginecológicas se plantean en forma de protocolos según la usuaria del servicio y según el motivo de consulta. Cada etapa del ciclo vital requiere unos consejos para la promoción y el cuidado de la salud. Para las mujeres más jóvenes es fundamental la prevención del embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual; en las mujeres un poco mayores son temas básicos la buena planificación procreativa y la prevención y diagnóstico de enfermedades ginecológicas.
En la perimenopausia se hace hincapié en la prevención de cáncer ginecológico y de mama, así como en la valoración de la necesidad de tratamiento hormonal sustitutivo y el cultivo del bienestar, con especial atención a los cuidados físicos.
Por supuesto que todos estos temas, además de los relacionados con la salud sexual, son contemplados en cualquier mujer que acude a consulta, sea cual sea su edad. Pero además creemos en la necesidad de prestar especial atención a las cuestiones específicas del ciclo vital de nuestras pacientes, para así contribuir más eficazmente al cultivo de su salud.

El formato más frecuente y clásico de la consulta comienza por una entrevista en la que se realiza la historia clínica de la paciente, continuamos con una exploración física de mamas y genitales externos e internos y tomando una citología. Una vez finalizada la entrevista y la exploración clínica valoramos la necesidad de informaciones específicas para el fomento de la salud o recomendamos realizar otras pruebas complementarias o tratamientos. Las consultas se pueden limitar en otras ocasiones a una entrevista en la que se solicita una opinión médica o acompañarse únicamente de la realización de citología o exploración mamaria, según el problema que la paciente presente.
Se recomienda de forma general que se realice la primera consulta ginecológica a partir de que se hayan comenzado las relaciones sexuales o a los 20 años en todo caso, siempre y cuando haya un consejo anticonceptivo adecuado antes de comenzar las relaciones sexuales.
Asimismo es recomendable la autoexploración periódica por la mujer tanto de su anatomía mamaria como genital, el uso del espejo resulta aconsejable en ambas autoexploraciones.

Estas son las principales técnicas diagnósticas en consulta ambulatoria de ginecología que ofrecemos en nuestro centro.
Se trata del estudio por la especialista en anatomía patológica de la extensión que hacemos en un pequeño cristal del flujo obtenido del fondo vaginal y del cuello del útero. Esta prueba acompaña generalmente a la consulta ginecológica porque en ella obtenemos mucha información acerca del estado hormonal, la existencia o no de infecciones, las alteraciones celulares, etc.
Nuestro equipo incluye a la especialista que diagnostica nuestras citologías por lo que la comunicación entre las especialidades orienta de forma más eficaz nuestros diagnósticos.
Hoy en día la técnica ecográfica se suele incluir la realización de una exploración ecográfica en la revisión ginecológica habitual. Esta técnica permite la valoración de la anatomía y aspectos de la fisiología ginecológica y uroginecológica. A través de esta técnica se descartan numerosas patologías, entre las más frecuentes, miomas uterinos y quistes ováricos.
